24 octubre, 2026

Resulta cada vez más frecuente que los usuarios se sientan afectados luego de realizar la adquisición de un producto o servicio. Especialmente cuando este proviene de un contrato en el que no tuvieron la oportunidad de participar, como son los contratos por adhesión.

Las cláusulas abusivas suelen ser parte de los contratos por adhesión; un tipo de contrato cuyas cláusulas viene estandarizadas e impuestas por el proveedor.

Podemos encontrar cláusulas abusivas en servicios digitales (marketplaces, plataformas de streaming, etc.), servicios de telecomunicación (contratación de líneas móviles, fijas o de internet) e incluso en servicios bancarios y financieros (contratos de préstamo, contratos de tarjeta de crédito, entre otros).

La mejor forma de identificarlas en preguntándonos si tuvimos participación u oportunidad para negociarlas o manifestar nuestra opinión en contrario. Luego de ello, es preciso identificar la afectación que ello nos genera, ya que suele acentuar los desequilibrios injustificados en perjuicio del consumidor.

Cuando identificamos estos elementos y aún no hemos adquirido el producto o servicio, lo recomendable es calibrar los riesgos que estamos dispuestos a asumir. Si estamos en un punto en el que ya aceptamos estas cláusulas, hay soluciones, puesto que son denunciables ante el INDECOPI o la entidad reguladora correspondiente.

Una vez revisado nuestro caso, la autoridad competente evaluará y determinará si la cláusula denunciada es abusiva. De ser satisfactoria la decisión a favor del consumidor, se declarará a dicha cláusula como inaplicable.

¿Ya sabías cómo identificar las cláusulas abusivas o has sido víctima de ellas? 

Mg. Pilar Ramírez Chiroque

Directora de Sede Piura

   pramirez@mgvlex.com

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