¿Tu marca está bien registrada? Clasificación marcaria en los registros
Registrar una marca suele percibirse por muchas personas o empresas como el paso final: presentas la solicitud, obtienes el certificado y asumes que tu marca está completamente protegida.
Pero en la práctica, no siempre es así. Podrías tener un registro vigente, pero con una protección más limitada de lo que crees.
Uno de los puntos más importantes al registrar una marca no es solo el nombre o el logo, sino también delimitar correctamente los productos o servicios que esa marca protege.
Y aquí es donde suelen haber errores como:
● Usar únicamente el título general de la clase (clase 1 a 45)
● Describir los productos o servicios de forma muy amplia
● No alinear el registro con la actividad real del negocio
A simple vista, parece suficiente. Pero en la práctica, este tipo de registros puede generar vacíos importantes.
¿Por qué esto puede jugar en tu contra?
Porque, por un lado, cuando necesitas defender tu marca, por ejemplo, frente a un tercero que quiere registrar un signo similar o esté utilizando una marca igual a la tuya, lo que Indecopi analiza es:
● Que el tercero utilice un nombre idéntico o muy similar al de tu marca
● Que ofrezca los mismos productos o servicios que los descritos en tu registro
Si tu registro no está bien estructurado, un tercero podría registrar o utilizar marcas iguales o similares.
Por otro lado, algún tercero podría solicitar la cancelación de tu marca y si no puedes demostrar que la utilizas en todos los productos o servicios para los cuales fueron registrados, podrías perderla.
En otras palabras: tener el registro no siempre significa estar bien protegido.
Entonces, ¿qué deberías hacer?
No se trata solo de verificar si tu marca está registrada, sino de evaluar:
● Si la descripción de productos o servicios es adecuada
● Si cubre realmente tu actividad comercial actual
● Si existe exposición frente a nuevas solicitudes de terceros
● Si necesitas reforzar tu protección con registros adicionales
Esto se debe a que, en muchos casos, el problema no es el registro, sino que se quedó en el tiempo.
Conclusión:
Una marca no es un trámite que se hace una sola vez y se olvida. Es un activo que necesita revisarse, ajustarse y en algunos casos, reforzarse.
Si tu marca fue registrada hace algunos años, resulta importante preguntarse ¿está correctamente protegida bajo los criterios actuales?
Contar con una adecuada protección marcaria puede marcar la diferencia al momento de defender tu marca en el mercado. Protégela estratégicamente con el equipo de Marvilla García Valdez Abogados. Escríbenos a ip@mgvlex.com o al +51 936 878 712.